Durante muchos años, el atún ha estado muy demanddo por su exclusiva carne roja y oscura. Sin embargo, el crecimiento de la demanda ha llevado a una sobrepesca, por lo que ahora este pez está considerado como una especie amenazada.
Desde 1997, Skretting Australia ha estado involucrada en investigaciones de este pez. Ya el año pasado, piscicultores australianos fueron capaces de cultivar comercialmente este lucrativo pez utilizando pienso Skretting. Sin embargo, el camino hasta ahora no ha sido nada fácil, debido a que el atún es un pez de paladar exigente. Karl Sveinsvoll, investigador de Skretting ARC, dice que “el principal desafío fue desarrollar un pienso con una textura y un tamaño tales que el atún quisiera comerlo y que al mismo tiempo tuviera los nutrientes necesarios y correctos. El problema fue resuelto a través del uso del concepto de bloque de alimento, Gel Aurora, patentado en el año 2003”. Sveinsvoll indicó además que ARC y Skretting están actualmente probando una nueva generación de bloques de alimento, denominados “AquaSoft Tuna”.
“Existen ventajas significativas en alimentar con dietas formuladas para el atún, ya que la alternativa ha sido normalmente alimentarlo con desechos de pesca como el arenque y el jurel, con una conversión superior a 20. Las dietas formuladas contribuyen con una mayor sostentabilidad, trazabilidad, menor riesgo de transmisión de enfermedades y mejor control sobre el perfil nutricional del pez”, explica Sveinsvoll.
Skretting está también haciendo pruebas de cultivo de atún en Japón, España y Turquía. Hasta ahora los resultados en Japón han sido positivos. Las pruebas en los países del Mediterráneo no habían sido tan exitosas hasta recientemente cuando Skretting logró un avance importante en España con la nueva dieta. Aunque Skretting posee un alimento apetecible para el atún, hay que solventar otros problemas urgentes antes de que sea posible la explotación comercial de esta especie. Su cultivo actualmente está basado en la captura de peces salvajes que luego son alimentados hasta que alcanzan un peso de pesca. “El desafío es lograr su reproducción en cautiverio y lograr la supervivencia del pez desde su etapa inicial hasta su pesca”, dice Sveinsvoll.
El objetivo de “cerrar el ciclo de vida” es el tópico de SELFDOTT (SELF-sustained aquaculture and Domestication of Thunnus Thynnus), un proyecto de investigación financiado por la Unión Europea, del cual Skretting ARC forma parte entre otros.

Investigadores siguen trabajando en obtener la supervivencia del atún adulto en cautividad de forma que una explotación comercial de granjas de esta especie no dependa de atunes salvajes para su aprovisionamiento